Día Quinto
12 de junio
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén
1. Ambientación inicial En este quinto día contemplamos a la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús como formadora y maestra espiritual. Enseñó más con el ejemplo que con las palabras, formando en la oración, la humildad, la obediencia y el amor a la Congregación. Pedimos al Espíritu Santo un corazón dócil para dejarnos formar y ayudar a otros con humildad y amor.
2. Canto inicial sugerido:
“Enséñanos a orar”
3. Maestra de espíritu y vida
La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús fue maestra de postulantes, novicias, educadora, consejera, superiora local y superiora general. Desde sus primeros años en la Congregación destacó por su espíritu de oración, su capacidad para enseñar y su vida edificante.
El libro Fue Humilde muestra que, desde el noviciado se le confiaron tareas formativas y apostólicas: enseñaba a las niñas del asilo, dirigía ceremonias y estudiaba música. Las hermanas jóvenes la consideraban un ejemplo de humildad, silencio y caridad.
Como formadora, enseñaba a buscar a Dios en la vida cotidiana y a vivir una profunda unión con Cristo en la sencillez del corazón y la confianza plena. Las invitaba a contemplarse delante de Cristo con imágenes sencillas: “Yo, como enfermo y Jesús como mi médico”; “Yo, como un niño y Jesús como mi Padre”; “Yo, como oveja y Jesús como mi Pastor”; “Yo, como discípulo y Jesús como mi maestro”.
En sus circulares y cartas promovía la humildad, la obediencia, el recogimiento, la alegría espiritual y la fidelidad a los propios deberes, convencida de que la formación era el camino para llegar a la santidad.
La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús fue maestra de postulantes, novicias, educadora, consejera, superiora local y superiora general. Desde sus primeros años en la Congregación destacó por su espíritu de oración, su capacidad para enseñar y su vida edificante.
El libro Fue Humilde muestra que, desde el noviciado se le confiaron tareas formativas y apostólicas: enseñaba a las niñas del asilo, dirigía ceremonias y estudiaba música. Las hermanas jóvenes la consideraban un ejemplo de humildad, silencio y caridad.
Como formadora, enseñaba a buscar a Dios en la vida cotidiana y a vivir una profunda unión con Cristo en la sencillez del corazón y la confianza plena. Las invitaba a contemplarse delante de Cristo con imágenes sencillas: “Yo, como enfermo y Jesús como mi médico”; “Yo, como un niño y Jesús como mi Padre”; “Yo, como oveja y Jesús como mi Pastor”; “Yo, como discípulo y Jesús como mi maestro”.
En sus circulares y cartas promovía la humildad, la obediencia, el recogimiento, la alegría espiritual y la fidelidad a los propios deberes, convencida de que la formación era el camino para llegar a la santidad.
4. Texto de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús
4. Texto de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús
“Hemos de amar mucho el recogimiento porque este es lo que nos ha de santificar; en él conocemos lo que tenemos que hacer, cómo hemos de cumplir nuestros deberes, ya que sin ellos no podremos probar a Dios que le amamos.”
4. Texto de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús
“Hemos de amar mucho el recogimiento porque este es lo que nos ha de santificar; en él conocemos lo que tenemos que hacer, cómo hemos de cumplir nuestros deberes, ya que sin ellos no podremos probar a Dios que le amamos.”
5. Iluminados por la Palabra.
Jesús nos llama a ser luz para los demás con nuestra vida y testimonio: “Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo de una vasija, sino para ponerla sobre el candelero, y que alumbre a todos los de la casa. Así brille la luz de ustedes ante los hombres.”
Jesús nos llama a ser luz para los demás con nuestra vida y testimonio: “Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo de una vasija, sino para ponerla sobre el candelero, y que alumbre a todos los de la casa. Así brille la luz de ustedes ante los hombres.”
6. Reflexión
La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús pudo formar a otros porque primero se dejó formar por Dios. Enseñaba a vivir la santidad en lo cotidiano: orar, trabajar, obedecer y servir con humildad. Para ella, el recogimiento era el espacio interior donde el alma escucha a Dios y aprende a cumplir su voluntad. Su vida fue una luz sencilla que orientaba a otros hacia el bien.
También nosotros estamos llamados a dejarnos moldear por el Señor cada día y a reflejar su amor en nuestras acciones. Por eso, podemos preguntarnos: ¿Me dejo formar humildemente por Dios y procuro ser luz y ayuda espiritual para quienes me rodean?
La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús pudo formar a otros porque primero se dejó formar por Dios. Enseñaba a vivir la santidad en lo cotidiano: orar, trabajar, obedecer y servir con humildad. Para ella, el recogimiento era el espacio interior donde el alma escucha a Dios y aprende a cumplir su voluntad. Su vida fue una luz sencilla que orientaba a otros hacia el bien.
También nosotros estamos llamados a dejarnos moldear por el Señor cada día y a reflejar su amor en nuestras acciones. Por eso, podemos preguntarnos: ¿Me dejo formar humildemente por Dios y procuro ser luz y ayuda espiritual para quienes me rodean?
Se medita
7. Preces para todos los días
R/ Señor, forma en nosotros un corazón humilde.
1. Por la Iglesia, para que reconozca los caminos sencillos por donde Dios sigue formando santos y acompañe con sabiduría a quienes buscan descubrir su vocación. Oremos.
2. Por las familias, especialmente las más pobres, trabajadoras y sencillas, para que vivan unidas en el amor, la fidelidad y la confianza en Dios, descubriendo en la vida cotidiana un camino de santidad. Oremos.
3. Por los niños, jóvenes y personas que viven soledad, pérdidas, enfermedad, sufrimiento o incertidumbre vocacional, para que encuentren protección, esperanza y fortaleza en el Señor. Oremos.
4. Por los enfermos, ancianos, moribundos y quienes atraviesan pruebas físicas o espirituales, para que experimenten la cercanía misericordiosa de Cristo y el consuelo de la fe. Oremos.
5. Por las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción, para que custodiemos con fidelidad el carisma recibido y continuemos reparando la viña 10 del Señor con humildad y entrega generosa. Oremos.
6. Por la pronta beatificación de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, si es voluntad de Dios, y para que su testimonio siga inspirando a muchos a caminar hacia la santidad. Oremos.
7. Por todos los que rezamos esta novena, para que aprendamos a discernir la voluntad de Dios, servir con humildad, perseverar en las pruebas y dar fruto abundante de santidad. Oremos.
1. Por la Iglesia, para que reconozca los caminos sencillos por donde Dios sigue formando santos y acompañe con sabiduría a quienes buscan descubrir su vocación. Oremos.
2. Por las familias, especialmente las más pobres, trabajadoras y sencillas, para que vivan unidas en el amor, la fidelidad y la confianza en Dios, descubriendo en la vida cotidiana un camino de santidad. Oremos.
3. Por los niños, jóvenes y personas que viven soledad, pérdidas, enfermedad, sufrimiento o incertidumbre vocacional, para que encuentren protección, esperanza y fortaleza en el Señor. Oremos.
4. Por los enfermos, ancianos, moribundos y quienes atraviesan pruebas físicas o espirituales, para que experimenten la cercanía misericordiosa de Cristo y el consuelo de la fe. Oremos.
5. Por las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción, para que custodiemos con fidelidad el carisma recibido y continuemos reparando la viña 10 del Señor con humildad y entrega generosa. Oremos.
6. Por la pronta beatificación de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, si es voluntad de Dios, y para que su testimonio siga inspirando a muchos a caminar hacia la santidad. Oremos.
7. Por todos los que rezamos esta novena, para que aprendamos a discernir la voluntad de Dios, servir con humildad, perseverar en las pruebas y dar fruto abundante de santidad. Oremos.
8. Compromiso del día
Hoy pediré al Señor la gracia de dejarme formar y aceptar con humildad aquello que Él quiere transformar en mi vida.
Hoy pediré al Señor la gracia de dejarme formar y aceptar con humildad aquello que Él quiere transformar en mi vida.
9. Oración para pedir la intercesión de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús
Dios Omnipotente y Misericordioso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, por el gran amor que nos has manifestado por tu Hijo, concédenos desear profundamente la santidad como se lo concediste a tu Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, y, si es tu voluntad, para que todos seamos pronto testigos de su glorificación, concédenos alcanzar la gracia de…
Dios Omnipotente y Misericordioso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, por el gran amor que nos has manifestado por tu Hijo, concédenos desear profundamente la santidad como se lo concediste a tu Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, y, si es tu voluntad, para que todos seamos pronto testigos de su glorificación, concédenos alcanzar la gracia de…
(Pídase la gracia o favor que se necesita)
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre. V. Venerable Madre Humilde del Niño Jesús,
R. Ruega por nosotros
Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre.
V. Venerable Madre Humilde del Niño Jesús,
R. Ruega por nosotros




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