Día Septimo
14 de junio
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén
1. Ambientación inicial
En este séptimo día contemplamos a la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús en medio de la persecución, las dificultades y las incomprensiones. Ella permaneció firme en la fe, cuidando a sus hermanas y sosteniendo la Congregación con oración, prudencia, perdón y confianza en Dios. Pidamos al Espíritu Santo que nos conceda fortaleza para no desalentarnos en la prueba, serenidad y humildad para responder con bondad y un corazón capaz de sanar y perdonar con amor.
2. Canto inicial sugerido:
“En la prueba fuiste fie”
3. Fiel en la persecución y en la prueba
La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús vivió tiempos de persecución religiosa en México. Como Superiora General, animó a las hermanas a permanecer fieles a la Eucaristía, a la oración, a la piedad mariana franciscana, a la obediencia al Sumo Pontífice y a la vida religiosa.
En una de sus cartas escribió: “Ahora hay que dar verdaderas pruebas de cristiana piedad y por ningún motivo pensar en desalentarse; ahora hay que llegar hasta el martirio y ser fieles a Dios en todo absolutamente”.
El libro Fue Humilde narra que durante la persecución se clausuró la Casa General, las hermanas fueron dispersadas y el Santísimo tuvo que ocultarse. Ella actuó con prudencia, utilizó seudónimos para comunicarse y cuidó a sus hijas espirituales en medio del peligro.
Además de la persecución externa, sufrió incomprensiones y calumnias dentro de la Congregación; sin embargo, procuró conservar la paz, perdonar y vivir con humildad, afirmando: “Hasta ahora puedo asegurar que jamás mi corazón ha abrigado ninguna mala voluntad para nadie”.
La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús vivió tiempos de persecución religiosa en México. Como Superiora General, animó a las hermanas a permanecer fieles a la Eucaristía, a la oración, a la piedad mariana franciscana, a la obediencia al Sumo Pontífice y a la vida religiosa.
En una de sus cartas escribió: “Ahora hay que dar verdaderas pruebas de cristiana piedad y por ningún motivo pensar en desalentarse; ahora hay que llegar hasta el martirio y ser fieles a Dios en todo absolutamente”.
El libro Fue Humilde narra que durante la persecución se clausuró la Casa General, las hermanas fueron dispersadas y el Santísimo tuvo que ocultarse. Ella actuó con prudencia, utilizó seudónimos para comunicarse y cuidó a sus hijas espirituales en medio del peligro.
Además de la persecución externa, sufrió incomprensiones y calumnias dentro de la Congregación; sin embargo, procuró conservar la paz, perdonar y vivir con humildad, afirmando: “Hasta ahora puedo asegurar que jamás mi corazón ha abrigado ninguna mala voluntad para nadie”.
4. Texto de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús
“Ahora hay que dar verdaderas pruebas de cristiana piedad y por ningún motivo pensar en desalentarse; ahora hay que llegar hasta el martirio y ser fieles a Dios en todo absolutamente.”
“Ahora hay que dar verdaderas pruebas de cristiana piedad y por ningún motivo pensar en desalentarse; ahora hay que llegar hasta el martirio y ser fieles a Dios en todo absolutamente.”
5. Iluminados por la Palabra.
Jesús anima a permanecer fieles aun en medio de la persecución y las pruebas: “Dichosos ustedes cuando los injurien, los persigan y digan falsamente contra ustedes toda clase de mal por mi causa. Alégrense y regocíjense, porque su recompensa será grande en los cielos.”
Jesús anima a permanecer fieles aun en medio de la persecución y las pruebas: “Dichosos ustedes cuando los injurien, los persigan y digan falsamente contra ustedes toda clase de mal por mi causa. Alégrense y regocíjense, porque su recompensa será grande en los cielos.”
6. Reflexión
La fidelidad verdadera se manifiesta en la prueba. La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús vivió dificultades, persecuciones e incomprensiones, pero no permitió que el sufrimiento apagara su caridad. Permaneció firme en la oración, el perdón y la confianza en Dios. Su ejemplo nos enseña que las pruebas pueden fortalecer la fe y purificar el amor cuando se viven unidos a Cristo. También nosotros estamos llamados a no desalentarnos y a responder al dolor con paciencia, oración y esperanza. Ante ello, podemos preguntarnos: ¿Cuándo llegan las pruebas o incomprensiones, respondo con fe, paciencia y perdón?
La fidelidad verdadera se manifiesta en la prueba. La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús vivió dificultades, persecuciones e incomprensiones, pero no permitió que el sufrimiento apagara su caridad. Permaneció firme en la oración, el perdón y la confianza en Dios. Su ejemplo nos enseña que las pruebas pueden fortalecer la fe y purificar el amor cuando se viven unidos a Cristo. También nosotros estamos llamados a no desalentarnos y a responder al dolor con paciencia, oración y esperanza. Ante ello, podemos preguntarnos: ¿Cuándo llegan las pruebas o incomprensiones, respondo con fe, paciencia y perdón?
Se medita
7. Preces para todos los días
R/ Señor, forma en nosotros un corazón humilde.
1. Por la Iglesia, para que reconozca los caminos sencillos por donde Dios sigue formando santos y acompañe con sabiduría a quienes buscan descubrir su vocación. Oremos.
2. Por las familias, especialmente las más pobres, trabajadoras y sencillas, para que vivan unidas en el amor, la fidelidad y la confianza en Dios, descubriendo en la vida cotidiana un camino de santidad. Oremos.
3. Por los niños, jóvenes y personas que viven soledad, pérdidas, enfermedad, sufrimiento o incertidumbre vocacional, para que encuentren protección, esperanza y fortaleza en el Señor. Oremos.
4. Por los enfermos, ancianos, moribundos y quienes atraviesan pruebas físicas o espirituales, para que experimenten la cercanía misericordiosa de Cristo y el consuelo de la fe. Oremos.
5. Por las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción, para que custodiemos con fidelidad el carisma recibido y continuemos reparando la viña 10 del Señor con humildad y entrega generosa. Oremos.
6. Por la pronta beatificación de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, si es voluntad de Dios, y para que su testimonio siga inspirando a muchos a caminar hacia la santidad. Oremos.
7. Por todos los que rezamos esta novena, para que aprendamos a discernir la voluntad de Dios, servir con humildad, perseverar en las pruebas y dar fruto abundante de santidad. Oremos.
1. Por la Iglesia, para que reconozca los caminos sencillos por donde Dios sigue formando santos y acompañe con sabiduría a quienes buscan descubrir su vocación. Oremos.
2. Por las familias, especialmente las más pobres, trabajadoras y sencillas, para que vivan unidas en el amor, la fidelidad y la confianza en Dios, descubriendo en la vida cotidiana un camino de santidad. Oremos.
3. Por los niños, jóvenes y personas que viven soledad, pérdidas, enfermedad, sufrimiento o incertidumbre vocacional, para que encuentren protección, esperanza y fortaleza en el Señor. Oremos.
4. Por los enfermos, ancianos, moribundos y quienes atraviesan pruebas físicas o espirituales, para que experimenten la cercanía misericordiosa de Cristo y el consuelo de la fe. Oremos.
5. Por las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción, para que custodiemos con fidelidad el carisma recibido y continuemos reparando la viña 10 del Señor con humildad y entrega generosa. Oremos.
6. Por la pronta beatificación de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, si es voluntad de Dios, y para que su testimonio siga inspirando a muchos a caminar hacia la santidad. Oremos.
7. Por todos los que rezamos esta novena, para que aprendamos a discernir la voluntad de Dios, servir con humildad, perseverar en las pruebas y dar fruto abundante de santidad. Oremos.
8. Compromiso del día
Hoy pediré la gracia de perdonar y de vivir las pruebas con fe, evitando que el resentimiento ocupe el lugar de la caridad.
Hoy pediré la gracia de perdonar y de vivir las pruebas con fe, evitando que el resentimiento ocupe el lugar de la caridad.
9. Oración para pedir la intercesión de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús
Dios Omnipotente y Misericordioso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, por el gran amor que nos has manifestado por tu Hijo, concédenos desear profundamente la santidad como se lo concediste a tu Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, y, si es tu voluntad, para que todos seamos pronto testigos de su glorificación, concédenos alcanzar la gracia de…
Dios Omnipotente y Misericordioso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, por el gran amor que nos has manifestado por tu Hijo, concédenos desear profundamente la santidad como se lo concediste a tu Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, y, si es tu voluntad, para que todos seamos pronto testigos de su glorificación, concédenos alcanzar la gracia de…
(Pídase la gracia o favor que se necesita)
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre. V. Venerable Madre Humilde del Niño Jesús,
R. Ruega por nosotros
Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre.
V. Venerable Madre Humilde del Niño Jesús,
R. Ruega por nosotros




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