Novena a la Venerable
Madre Humilde del Niño Jesús.
Día Primero
8 DE JUNIO
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén
2. Canto inicial sugerido:
“En lo pequeño te encontró el Señor”
3. Dios prepara un alma humilde
La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús nació el 17
de marzo de 1895 en el rancho de La Concepción,
Guanajuato, y fue bautizada el 27 de mayo con el nombre
de María Patricia Magdalena. Su infancia estuvo marcada
por la sencillez y la obediencia.
Cuando tenía alrededor de ocho años, sus padres se
trasladaron al Puerto de Veracruz en busca de trabajo.
Magdalena permaneció en Santa Rosa con sus abuelos
paternos; su hermana Cipriana quedó en la Ciudad de
México y su hermano Zeferino acompañó a sus padres.
En Santa Rosa cuidaba un pequeño rebaño; llevaba en su
morral alimento, un libro y un cántaro con agua.
Allí
recordaba las enseñanzas de catecismo y lectura
recibidas de su madre. Buscaba con empeño a la ovejita
perdida y terminaba el día dando gracias a Dios y rezando
el rosario.
Tras la muerte de su padre, don Eleno Patlán, ocurrida en
1905, su madre quiso llevarla consigo, pero los abuelos
paternos no querían entregarla.
La niña compareció ante
un juez, quien le preguntó si quería vivir con sus abuelos
o con su mamá. Ella respondió sin vacilar: “Con mi
mamá”.
Más tarde, en Peralvillo, vivió modestamente junto a su
familia, Después de rezar las oraciones de la mañana ante
el Sagrado Corazón de Jesús y la Santísima Virgen de
Guadalupe, todos colaboraban en los quehaceres del
hogar, Magdalena colaboraba con generosidad y
empeño.
4. Texto de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús
“La hora de levantarse debe ser para la religiosa un momento de fervor, ya que se aproxima el instante de poner su alma más en contacto con Dios por medio de la meditación; para alabar sus grandezas con el canto de los Salmos y, en fin, para conversar con Él de corazón a corazón, contarle todas sus penas y obtener fortaleza para los combates del día.”
5. Iluminados por la Palabra.
Lucas 1, 46-48
María reconoce con humildad la grandeza del Señor y nos
enseña a confiar plenamente en su amor. “Proclama mi
alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios,
mi Salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava”
6. Reflexión
La vida de Magdalena nos enseña que Dios obra en lo
pequeño.
La pobreza, la separación familiar, el trabajo y
el dolor fueron formando en ella un corazón fuerte y
humilde. Desde niña aprendió a confiar, servir y
permanecer fiel.
Su historia nos invita a descubrir que Dios también está
presente en nuestras pruebas y fragilidades,
transformándolas en camino de santidad.
Como María,
aprendamos a reconocer las semillas de gracia
escondidas en nuestra propia historia y preguntémonos:
¿Reconozco cómo Dios ha ido formando mi corazón a
través de las alegrías, dificultades y experiencias sencillas
de mi vida?
Se medita
7. Preces para todos los días
R/ Señor, forma en nosotros un corazón humilde.
1. Por la Iglesia, para que reconozca los caminos
sencillos por donde Dios sigue formando santos y
acompañe con sabiduría a quienes buscan descubrir
su vocación. Oremos.
2. Por las familias, especialmente las más pobres,
trabajadoras y sencillas, para que vivan unidas en el
amor, la fidelidad y la confianza en Dios,
descubriendo en la vida cotidiana un camino de
santidad. Oremos.
3. Por los niños, jóvenes y personas que viven soledad,
pérdidas, enfermedad, sufrimiento o incertidumbre
vocacional, para que encuentren protección,
esperanza y fortaleza en el Señor. Oremos.
4. Por los enfermos, ancianos, moribundos y quienes
atraviesan pruebas físicas o espirituales, para que
experimenten la cercanía misericordiosa de Cristo y
el consuelo de la fe. Oremos.
5. Por las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada
Concepción, para que custodiemos con fidelidad el
carisma recibido y continuemos reparando la viña
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del Señor con humildad y entrega generosa. Oremos.
6.
Por la pronta beatificación de la Venerable Madre
Humilde del Niño Jesús, si es voluntad de Dios, y para
que su testimonio siga inspirando a muchos a
caminar hacia la santidad. Oremos.
7. Por todos los que rezamos esta novena, para que
aprendamos a discernir la voluntad de Dios, servir
con humildad, perseverar en las pruebas y dar fruto
abundante de santidad. Oremos.
8. Compromiso del día
Hoy recordaré tres momentos de mi vida en los que Dios fue preparando mi corazón para amar, servir y confiar más en Él.
9. Oración para pedir la intercesión de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús
Dios Omnipotente y Misericordioso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, por el gran amor que nos has manifestado por tu Hijo, concédenos desear profundamente la santidad como se lo concediste a tu Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, y, si es tu voluntad, para que todos seamos pronto testigos de su glorificación, concédenos alcanzar la gracia de…
(Pídase la gracia o favor que se necesita)
Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre.
V. Venerable Madre Humilde del Niño Jesús,
R. Ruega por nosotros





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