Violetas de memoria · Poema 38 de 57
Nuestra Santa Madre Humilde Patlan del Niño Jesús
Madre del silencio y de la humildad
Sin embargo tu silencio, no es ausencia
Sino presencia y fortaleza en la fe
Danos la gracia de llegar a la santidad.
Tu presencia nos cuestionará
Cuando la unidad y la paz
Sean amenazadas en nuestro convento
Te pedimos que permanezcas en nuestros corazones.
Que como hijas de una Santa Madre
Que no haya en nuestro camino obstáculos;
Antes bien, seamos humildes y leales
Sinceras y afectuosas y así crezca
La confianza de un gran árbol franciscano
Que cubra con su sombra a todas nuestras hermanas.
Nuestra Madre Humildita, danos la gracia
Del amor fraterno, que nos comprendamos,
Que vivamos siempre como hermanas
Que nos perdonemos y así logremos
Una gran fraternidad.
Tu señal profética del amor y fe
Haga que se cumpla el sueño de Jesús
Que ha sido desde siempre la unidad
Porque tú, madre querida, ejemplo nos diste,
Ti estás viva entre nosotras, bendice tu heredad.
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