Violetas de memoria · Poema 44 de 57
¡Qué dulce es tu mirada!
¡Qué dulce es tu mirada!
¡Qué profundos son tus ojos!
Y cuánta bondad reflejas
A través de tu sonrisa...
¿De dónde viene esa luz,
que a través de tus ojos
que tantas veces lloraron,
ilumina mi sendero?
¿Es que acaso esos destellos
no vienen de lo profundo
donde acaso se han trabado
grandes luchas y batallas?
No respondas mis preguntas,
Que de sobra sé muy bien,
Que elegiste ser humilde,
Por servir a tu Creador.
En las pruebas de la vida,
El Buen Dios te hizo fuerte,
Y Nuestra Madre del Cielo,
Te acompañó con ternura.
Tu mirada y tu sonrisa,
Son como agua cristalina,
Que deja mirar el fondo,
De la Fuente donde mana.
Hoy al Cielo agradecemos
Por tu vida, por tu ejemplo,
Y pedimos que intercedas
Por nosotras, en el Cielo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario