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Madre Humilde.

Ruega por nosotros

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y santa alegría también.

Manual de Urbanidad Religiosa – Parte III – Capítulo V

Venerable Madre Humilde del Niño Jesús

Manual de Urbanidad Religiosa

Parte III · Capítulo V
Del refectorio
Edición maestra en español · Texto histórico de 1949 · Aplicación 2026 · Nota crítica
Este capítulo desarrolla la urbanidad propia del refectorio y de la mesa fraterna: puntualidad, oración, limpieza, templanza, uso de los utensilios, consideración hacia las demás, cuidado del alimento y adaptación prudente a los usos de otros lugares y culturas. La edición conserva también numerosos detalles concretos del texto de 1949, permitiendo distinguirlos de su aplicación actual.
Frase síntesis de la Tercera Parte

«El cuidado de sí no encierra a la hermana en sí misma: dispone el cuerpo, el tiempo y el corazón para servir con libertad, sobriedad y caridad.»

AZUL · Texto histórico 1949
VINO · Aplicación 2026
DORADO · Nota crítica

Artículos del Capítulo V

Parte III · Capítulo V

Artículo 209

Texto histórico · 1949

Con el fin de facilitar la regular observancia y la perfecta vida común, nuestras Constituciones ordenan que ninguna religiosa coma fuera del refectorio, a no mediar causa justa y razonable, reconocida como tal por la superiora. «Queremos —dice el papa Pío VI— que todos los monjes y religiosas coman en un mismo lugar, en silencio, y suministrando cada uno la porción correspondiente, y no siendo permitido comer a ninguno antes ni después del refectorio común sin la licencia del prelado». Y tanto súbditos como superiores coman en comunidad.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 19. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

La hermana debe acudir al refectorio con espíritu de vida común, obediencia y gratitud. La comida fraterna no es solo un acto material, sino un momento de comunión, orden y sencillez, donde se aprende a recibir los alimentos con pobreza, silencio, respeto y sentido de pertenencia a la fraternidad.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 200 de 2026. Conserva vida común, gratitud y orden, pero omite prohibición, licencia y cita. Vincular al derecho propio.
Parte III · Capítulo V

Artículo 210

Texto histórico · 1949

En ninguna otra ocasión que en el refectorio se puede conocer el mayor o menor grado de educación de una religiosa; porque lo mismo la urbanidad que las loables costumbres del claustro imponen gran número de reglas, cuya observancia es indispensable para que el acto material de la comida no sea ocasión de incurrir en faltas más o menos notables, indignas siempre de personas cultas que viven en sociedad. Y es tanto más necesaria la observancia de dichas reglas en nuestros refectorios, cuanto que de otra manera se expondrán las religiosas a que se les tache de mal educadas cuando, por razón de sus trabajos, tuvieren que comer en casas seglares.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 19. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

En el refectorio se manifiesta la educación religiosa de modo muy concreto. Allí se prueban la modestia, la puntualidad, la limpieza, la gratitud, el dominio de sí y la caridad. Una hermana que come con descuido, ruido o desorden puede desedificar, aunque en otros momentos parezca muy correcta.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 201 de 2026. Conserva modestia, puntualidad, limpieza, dominio propio y caridad. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 211

Texto histórico · 1949

La primera regla que debe observar la religiosa con respecto a la comida es la puntualidad en asistir al De profundis y, sobre todo, a la bendición de la mesa, actos durante los cuales estarán con el mayor recogimiento posible. Son dignas de reprensión las que por costumbre llegan tarde al refectorio y no toman parte en la oración común. Esta falta era considerada de tal modo por los monjes antiguos que solían castigarla con severidad, privando a quien esto hacía de comer con los demás y de la ración del vino. Entre nosotras ya está señalada en nuestro Ritual la penitencia que se ha de hacer.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 19-20. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

La primera regla respecto a la comida es la puntualidad. La hermana debe asistir a la bendición de la mesa, participar con recogimiento en la oración común y evitar llegar tarde sin causa justa. Recibir el alimento con gratitud es también reconocer la Providencia de Dios y el trabajo de quienes lo preparan.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 202 de 2026. Conserva puntualidad, oración y gratitud; elimina castigos antiguos. Buena actualización.
Parte III · Capítulo V

Artículo 212

Texto histórico · 1949

Terminada la bendición, cada religiosa ocupará el lugar que le estuviere señalado; pero no se sentará hasta que lo hubiere hecho la superiora. Al sentarse procurarán no hacer ruido con las sillas o bancas. Se sentarán a una distancia regular y esperarán que la superiora haga la señal para desdoblar la servilleta, la cual podrá sujetar por un extremo ante el pecho, a no ser que, comiendo en casa seglar, no lo hicieren los demás, a quienes debe imitar en los usos y costumbres en casos análogos. Téngase presente que la servilleta está destinada a limpiar los labios antes y después de beber, sin acercársela mucho a la nariz, y los dedos cuando por algún accidente se mancharen. La servilleta no debe usarse siempre por el mismo sitio para que no se manche demasiado.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 20. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Terminada la bendición, cada hermana ocupará su lugar con serenidad y sin ruido. Al sentarse, cuidará la servilleta, los cubiertos, el plato y el vaso con limpieza y orden. Estos pequeños gestos no son vanidad, sino expresión de respeto hacia las hermanas, hacia los bienes comunes y hacia el alimento recibido.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 203 de 2026. Condensa en serenidad, servilleta, cubiertos, plato y vaso; omite ceremonial jerárquico. Aplicación 2026.
Parte III · Capítulo V

Artículo 213

Texto histórico · 1949

Cuando se haya desdoblado, se colocará el pan a la izquierda y el cubierto, lo mismo que el vaso, a la derecha. Durante la comida el cuerpo ha de conservarse en posición natural, sin inclinarse hacia adelante más de lo indispensable para comer con aseo y comodidad, apoyando en el borde de la mesa tan sólo el antebrazo, pero de ninguna manera los codos, con lo cual nos guardaremos de molestar a las que están a nuestro lado. Evitaremos estar moviendo los pies, poniéndolos en los travesaños de la mesa, y estarnos moviendo continuamente, sobre todo si nos sentamos en bancas, para no ser molestas. No debemos poner un pie sobre otro; antes debemos cubrirlos modestamente con el hábito. Los ojos han de tenerse recogidos, mirando sólo a lo que se tiene delante para el propio uso, pues es una falta de educación ir vagueando con ellos, mirar por encima del vaso cuando se está bebiendo o fijarse con curiosidad en lo que comen las demás.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 20-21. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Durante la comida, la postura debe ser natural, modesta y recogida. Evítese apoyar el cuerpo con abandono, mover continuamente los pies, mirar con curiosidad lo que comen las demás o hacer gestos que distraigan. La mesa fraterna pide sencillez, dominio de sí y delicadeza.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 204 de 2026. Conserva postura natural, modestia y no curiosear; elimina instrucciones rígidas. Conservar versión actual.
Parte III · Capítulo V

Artículo 214

Texto histórico · 1949

Cada una de las cosas de que consta el cubierto tiene su peculiar uso; la cuchara y el cuchillo se usan invariablemente con la mano derecha, lo mismo que el tenedor, excepto en los casos en que haya que tomarse alguna vianda que precise ser dividida con el cuchillo, pues entonces aquél se toma con la mano izquierda y éste con la derecha.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 21. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Cada cubierto tiene su uso propio y conviene emplearlo con orden y discreción. La hermana no debe llamar la atención por rareza, torpeza voluntaria o descuido. Comer con educación ayuda a vivir la pobreza con dignidad, sin afectación ni rusticidad innecesaria.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 205 de 2026. Mantiene uso propio y discreto de cubiertos, sin lateralidad obligatoria. Actualización inclusiva.
Parte III · Capítulo V

Artículo 215

Texto histórico · 1949

La cuchara se tomará por la extremidad del mango; se apoya de un lado en los dedos índice y mayor y se aprieta por el otro lado con el pulgar. Se emplea para tomar los manjares líquidos o que se reputan como tales, y para los otros el tenedor, que no debe introducirse en la boca por el costado sino de punta, ni más parte de estos instrumentos que la indispensable para servirse la comida, de modo que no se derrame, evitando que rocen los dientes, por producir esto un ruido desagradable y molesto a los demás. Cuando llevemos la cuchara o el tenedor a la boca, no debe colocarse el brazo a modo de semicírculo, sino que, sin tenerlo pegado al cuerpo, esté lo bastante próximo para que el codo no se ponga a la altura de la vista.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 21. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

La cuchara, el cuchillo, el tenedor, el pan y demás elementos de la mesa deben usarse con limpieza y prudencia. Evítese introducir en la boca los cubiertos sucios de modo desagradable, hacer ruido innecesario o dejar residuos en el mantel. También en la mesa se educa el respeto a las demás.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 206 de 2026. Resume limpieza, prudencia y ausencia de ruidos; combina varios utensilios. Declarar condensación.
Parte III · Capítulo V

Artículo 216

Texto histórico · 1949

El cuchillo sólo sirve para cortar lo que se ha de comer, dejándolo enseguida; nunca debe emplearse para llevar a la boca los trozos, aunque sean de fruta o de queso; tampoco puede tenerse en la mano mientras llevamos con ella alguna cosa a la boca. Si el pan viene entero a la mesa, no se cortará apoyándose sobre la misma, para no echar a perder la servilleta o el mantel, ni tampoco sobre el pecho, sino tomándolo con la mano izquierda y aplicando el cuchillo con la derecha; se partirá la porción que se juzgue necesaria, cuidando de que las migajas que en tal acto se desprenden caigan sobre el plato. El pan así partido se subdividirá después con los dedos en trozos o pedazos que puedan tomarse de una sola vez, sin separar la miga de la corteza, a no exigirlo alguna necesidad. Nunca haremos uso del pan para limpiar el plato; llevaremos el pan directamente a la boca con la mano. Cuando hayamos terminado no nos pondremos a morder el pan, ni a hacerlo pedacitos, ni a quitarle las migas para hacer bolitas, etc. Si le falta pan a la hermana o persona que está a nuestro lado, se lo ofreceremos, pero en un plato, nunca con la mano ni mucho menos con la punta del cuchillo. El cuchillo, después de usarse, debe colocarse en la mesa cerca del plato; si hay sostenedor, se colocará en él para evitar que se manche el mantel.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 21-22. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

El cuchillo debe usarse solo para lo necesario, sin llevarlo a la boca ni emplearlo de modo impropio. Si se parte pan, fruta u otro alimento, hágase con sencillez, sin desperdiciar ni dejar migajas innecesarias. La pobreza franciscana se muestra también en no maltratar ni desaprovechar el alimento.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 207 de 2026. Conserva cuchillo, pan, no desperdicio y migajas; reduce casuística. Declarar condensación.
Parte III · Capítulo V

Artículo 217

Texto histórico · 1949

En las religiosas, no menos que en los seglares, se reputan como actos reprensibles al tiempo de comer todos los siguientes: soplar la comida para que se enfríe; echar con el mismo fin el caldo de la taza al plato, o batirlo con la cuchara elevando con ella una porción del mismo caldo para vaciarlo desde cierta altura sobre la taza o plato que lo contiene; tomar en varias veces lo contenido en una cuchara; sorber con ruido la sopa u otro líquido cualquiera; comer a dos carrillos; abrir la boca de modo que se vea la comida que hay en ella; introducir en la misma un nuevo bocado sin haber tragado el anterior; cortar el pan a mordidas; mojarlo en la sopa o mezclarlo con ella —esto último es tolerable cuando se come en familia—; tomar bocados tan grandes que nos impidan responder si somos preguntados; dejar caer al suelo alguna comida o bebida, sobre todo al haberla tenido en la boca; oler los platos; lamerse los dedos; limpiar en el mantel; sonarse con estrépito sin apartar la cabeza hacia un lado; manifestar disgusto y murmurar por lo bajo cuando la comida no es de nuestro agrado, o, por el contrario, dar muestras ostensibles de satisfacción siempre que los manjares sean conformes a nuestro gusto y apetito; limpiarse los dientes en la mesa cuando no se hace con limpiadientes, siendo aún la falta mayor si se hiciera con la servilleta o con los dedos, y otros que omitimos por ser todos conocidos.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 22-23. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Son actos contrarios a la buena educación soplar la comida de manera notoria, hacer ruido al beber, comer con la boca abierta, hablar con alimento en la boca, tomar bocados demasiado grandes o mostrar disgusto por lo servido. La hermana debe recibir aun lo sencillo con gratitud, sin quejas ni gestos de desagrado.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 208 de 2026. Resume fielmente las conductas principales y la gratitud. Conservar síntesis.
Parte III · Capítulo V

Artículo 218

Texto histórico · 1949

Cuando se come en mesa de poca confianza, la pieza de cubierto, si estuviere usada, se deja sobre el plato después de haber tomado su contenido.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 23. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Cuando se come en una mesa de poca confianza o en lugar distinto al habitual, la hermana debe observar con prudencia cómo se procede, sin llamar la atención. La urbanidad religiosa enseña a adaptarse con sencillez a los lugares, culturas y circunstancias, sin perder modestia ni dignidad.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 209 de 2026. Generaliza a observar prudentemente los usos del lugar y la cultura. Aplicación intercultural 2026.
Parte III · Capítulo V

Artículo 219

Texto histórico · 1949

Cuando en el bocado hay algo que no puede pasarse, como un huesecillo, un nervio, una espina, un hueso de fruta, etc., lo tomaremos con la derecha y lo colocaremos con disimulo en un lado del plato, si no hubiera recipiente destinado a este efecto. Si durante la comida notáremos la falta de alguna cosa indispensable, como cuchara, tenedor, etc., la pediremos en voz baja a su tiempo. Entre nosotras es costumbre, cuando es necesario, pedir el pan, agua y sal; esta última se tomará con la punta del cuchillo, pero nunca con los dedos. Cuando nos servimos nosotras mismas debemos tener presente no servirnos mucho; tomaremos la parte más próxima y no revolveremos toda la fuente para tomar lo que nos guste. Esto es a la vez una inmortificación y una grosería. No debemos resbalar por los bordes de la fuente lo que queremos tomar, sino que lo levantaremos con el cucharón o cuchara que habrá sobre la mesa. Tengamos cuidado de colocar la cuchara en la fuente de modo que no se hunda; generalmente debe colocarse con la parte cóncava hacia abajo. Al servirnos, no dejemos caer de golpe el contenido del cucharón en el plato. Adviértase además que, cuando en las casas de fuera hay personas encargadas de servir los platos, éstos se cogen con la mano izquierda, alargando al propio tiempo con la derecha el correspondiente que cada una tiene en su sitio, cuidando de que no roce en ellos la manga del hábito o vestido. Cuando se toma chocolate no se permite echar agua o leche en el pocillo como si se quisieran apurar los residuos.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 23-24. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Si durante la comida aparece algo que no puede comerse, procédase con discreción, sin comentarios desagradables ni gestos de repugnancia. Cuando una se sirve a sí misma, tome solo lo necesario, sin escoger lo mejor ni revolver la fuente. La sobriedad y la delicadeza son hijas de la caridad.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 210 de 2026. Conserva alimento no comestible y servicio sobrio, pero omite mucha casuística. Conservar síntesis.
Parte III · Capítulo V

Artículo 220

Texto histórico · 1949

Cuando las circunstancias así lo exijan y hubiere la necesidad de pasar los platos para que los sirva la hermana que se halla en el extremo de la mesa, tengamos cuidado al pasarlos de no ladearlos y tirar la comida en la mesa, de que no choque un plato con otro, pues además del ruido que produce y del riesgo de romperlos hay peligro de derramar el contenido sobre el mantel o vestido. Al cogerlos no se estire con violencia, ni al entregarlos se empujen, pues cuando el contenido es líquido puede quemarse a sí misma o a la compañera. También se tendrá cuidado de no acumular en el borde del plato hollejos, legumbres o partes de comida que se han dejado, pues, fuera de la facilidad con que pueden ensuciarse las manos al pasarlo, produce una sensación de repugnancia un plato en ese estado.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 24. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Cuando sea necesario pasar platos, fuentes o utensilios, hágase con cuidado, sin estirarse violentamente ni incomodar a las demás. También se evitará acumular comida, desperdicios o utensilios en el borde del plato. La mesa común pide atención, orden y consideración hacia quienes comparten el alimento.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 211 de 2026. Conserva cuidado, seguridad, orden y consideración. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 221

Texto histórico · 1949

Como complemento de todo lo dicho, convendrá aquí la doctrina que sobre esta materia se contiene en el «Espejo de Disciplina»: lo mismo en casa que en las mesas de fuera es necesario que las religiosas se conduzcan con exquisita moderación y prudencia, atendiendo a los manjares que delante les fueren puestos, al modo de portarse y al tiempo que han de emplear en la comida, pues en estas tres cosas puede haber algo reprensible.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 24. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

En todo lo referente a la comida, la hermana debe conducirse con modestia, prudencia y buena educación. Aunque los alimentos sean sencillos o estén puestos con humildad, nunca debe proceder de modo reprensible. La pobreza no excluye la delicadeza; más bien la hace verdadera y evangélica.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 212 de 2026. Conserva íntegramente el principio general. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 222

Texto histórico · 1949

Por lo que mira a los manjares, se ha de procurar no cometer exceso alguno ni en la cantidad ni en la calidad, a fin de no incurrir en la nota de glotonería. Recuérdese a este propósito aquella nota del sabio: «Toma como persona frugal de los platos que se te presenten, para que no te haga despreciable el mucho comer». No se han de escoger las viandas más delicadas, pues para satisfacer la necesidad deben contentarse las religiosas con los manjares más comunes. También es preciso en el comer cierto modo.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 24-25. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

La hermana debe evitar excesos en la cantidad o en la calidad de lo que come. No busque para sí lo más delicado ni se queje de lo común. La mesa religiosa educa en templanza, gratitud y libertad interior, para que el alimento sostenga el servicio y no alimente el gusto desordenado.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 213 de 2026. Conserva templanza, gratitud y libertad interior. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 223

Texto histórico · 1949

Sea honesto, grave y religioso. Por lo pronto, nadie debe principiar a comer hasta que lo haga la más digna de las que están a la mesa, ni ha de tomar las viandas tan aprisa que más parezca devorar que satisfacer la necesidad.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 25. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Nadie debe comenzar a comer antes de tiempo ni apresurarse como si la necesidad fuera desmedida. Comer con gravedad religiosa significa hacerlo con paz, sin ansiedad, sin prisa y sin descuido. La templanza en la mesa ayuda a ordenar también los afectos y deseos del corazón.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 214 de 2026. Conserva paz, gravedad y ausencia de ansiedad. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 224

Texto histórico · 1949

En cuanto al tiempo que deba emplearse en la comida, recordaremos lo que a este propósito escribe san Buenaventura: «Nunca seas el primero en empezar a comer ni el último en terminar». No debe una religiosa ser causa, por su tardanza en el comer, de que esperen las demás; o, por hablar demasiado con los seglares, obligar a éstos a permanecer largo rato de sobremesa, ocasionándoles la consiguiente molestia y la pérdida de tiempo. Mas en caso de ser nosotras las que debemos esperar, procuremos no mostrarnos impacientes; si por alguna causa nos fuere preciso retirarnos, lo haremos con tales miramientos que los demás no tengan motivos de darse por ofendidos, pero sin omitir nunca la acción de gracias.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 25. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

El tiempo de la comida debe emplearse con equilibrio. No conviene ser la primera en terminar ni quedarse demasiado tiempo por conversación o distracción. La hermana debe respetar los tiempos de la fraternidad, sin impacientarse ni hacer esperar innecesariamente a las demás.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 215 de 2026. Conserva equilibrio temporal y respeto a los tiempos de la fraternidad. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 225

Texto histórico · 1949

Está ordenado por nuestras Constituciones que se guarde silencio en el refectorio y que se tenga lectura durante la comida. Cuando se dispensare la lectura, la que nunca se dispensará por todo el acto, es lícito sostener una conversación honesta y agradable con voz suave y sin reír a carcajadas, ni menos entablar discusiones acaloradas. La costumbre de que en las comunidades religiosas haya lectura durante la refección es tan antigua que san Agustín la consigna en una de sus obras con estas palabras: «Cuando sólo se alimenta el cuerpo y no se nutre el alma con las palabras de Dios, la esclava queda saciada en tanto que la señora queda atormentada por el hambre».

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 25. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Si las Constituciones o costumbres de la casa disponen silencio y lectura durante la comida, obsérvese con fidelidad. Cuando esté permitido conversar, hágase con tono moderado, palabras edificantes y sin discusiones acaloradas. El refectorio debe conservar un ambiente de paz y gratitud.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 216 de 2026. Conserva condicionalmente silencio, lectura y conversación moderada. Vincular al derecho propio.
Parte III · Capítulo V

Artículo 226

Texto histórico · 1949

El objeto de la lectura se puede comprender por las palabras con que el Divino Salvador rechazó la primera tentación de Satanás: «Escrito está: no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que proceda de Dios». En conformidad con esta doctrina se lee en las obras de san Bernardo: «Cuando comas, no te entregues del todo a saborear la comida; antes bien, atiende solícito a la lección, si estás en sitio donde se lee; y si no se leyere, procurarás pensar en Dios para que así tanto el cuerpo como el alma tengan su refacción propia». Para conseguir este objeto es preciso que la lectora procure leer clara y distintamente, de modo que, a ser posible, no se le pierda una sola palabra; y por su parte las demás religiosas prestarán a la lectura la debida atención, a fin de que no sea sólo el paladar el que guste el alimento, sino también el oído perciba la palabra de Dios.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 25-26. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

La lectura en el refectorio tiene como fin alimentar también el espíritu. Quien lee debe hacerlo con claridad, serenidad y tono suficiente; quienes escuchan deben hacerlo con atención. Así, mientras el cuerpo recibe alimento, el alma se fortalece con la Palabra, la formación y la memoria espiritual de la Congregación.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 217 de 2026. Conserva finalidad, claridad de lectura y atención. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 227

Texto histórico · 1949

Para complemento de este capítulo diremos sobre la manera de comer los platillos más comunes, como frutas, etc. El caldo y la sopa se toman con cuchara sola; no emplearemos el tenedor ni los dedos para juntar el pan, las pastas o las legumbres; no estrujaremos el pan ni las legumbres para hacer de todo una especie de papilla; no llenaremos tanto la cuchara que el caldo vuelva a caer en el plato; cuando no podamos tomar con la cuchara lo que queda de caldo en el plato, no lo acercaremos a la boca ni vaciaremos el contenido en la cuchara. También es una falta lamer el plato para tomar lo que hay en él y raspar con la cuchara el fondo del mismo. Se ha de cuidar de hacer el menor ruido posible con la cuchara al comer.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 26. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

En los platillos comunes y en los alimentos ordinarios se debe proceder con limpieza, orden y moderación. Evítese tocar o mezclar innecesariamente la comida, hacer ruido con la cuchara o dejar mal presentado el plato. La sencillez de la mesa no dispensa del cuidado y la buena educación.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 218 de 2026. Generaliza a platillos comunes, limpieza, orden y moderación. Trasladar detalle a capa histórica.
Parte III · Capítulo V

Artículo 228

Texto histórico · 1949

La carne se corta generalmente con el cuchillo y se lleva con el tenedor en pedacitos a la boca. No deben cortarse los pedazos sino a medida que vamos comiendo, ni para sacar con el cuchillo la carne adherida; en caso de hacerlo, debe ser con el cuchillo y el tenedor, dejando lo que no se puede sacar de este modo.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 26-27. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

La carne u otros alimentos que deban cortarse se tomarán con los cubiertos adecuados y en porciones convenientes. No se deben cortar todos los pedazos de una vez ni manipularlos con descuido. La hermana come para sostener la vida y el servicio, no para entregarse al gusto.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 219 de 2026. Conserva cubiertos, porciones y no cortar todo de una vez. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 229

Texto histórico · 1949

El pescado se come como la carne, con la diferencia de que el cuchillo sólo se usa para sacar las escamas. Si aceptamos la cabeza, debemos procurar comerla con toda limpieza; si no sabemos, debemos rehusarla. La sardina se come con el tenedor como cualquier otro pescado.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 27. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

El pescado y otros alimentos delicados deben comerse con atención, evitando accidentes, desperdicio o molestias a quienes están cerca. Si se presenta alguna dificultad, procédase con calma y discreción. También en estos detalles se manifiesta dominio propio y respeto por la mesa común.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 220 de 2026. Conserva atención y discreción; sustituye reglas rígidas por seguridad. Buena actualización.
Parte III · Capítulo V

Artículo 230

Texto histórico · 1949

Los huevos, cuando se sirven preparados en tortillas, se comen como las legumbres con el tenedor, y si se han preparado con leche, crema o natilla, etc., se comen con cuchara. Cuando los tomamos pasados por agua se rompe la cáscara con el tenedor, metiendo uno de los dientes del mismo dentro del huevo para acabar la operación. No se ha de chupar la albúmina, sino que se tomará con la cucharita. Se toma la sal con el cuchillo o con la cucharita que debe haber en el salero, pero nunca con los dedos; se coloca la sal en el borde del plato, se pone en el huevo con ayuda del cuchillo, empleando la cucharita para mezclarla con la yema; hecho esto se remojan las rebanaditas y se sacan con la cucharita.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 27. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Los huevos se comerán con los cubiertos adecuados, evitando gestos descuidados o impropios. En todo alimento se conservarán la limpieza, la moderación y la adaptación prudente a las costumbres legítimas del lugar.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 221 de 2026. Generaliza a huevos, tortillas, legumbres y limpieza; elimina casuística. Aplicación cultural 2026.
Parte III · Capítulo V

Artículo 231

Texto histórico · 1949

Las verduras se comen con el tenedor y no hay que aplastarlas hasta convertirlas en caldo. La única excepción que hay es cuando se sirven patatas con piel, alcachofas o espárragos, pues estas tres cosas se comen con la mano.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 27. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Las verduras y alimentos semejantes se comerán con los cubiertos adecuados, sin aplastarlos ni convertirlos en desorden. La hermana debe evitar todo modo de comer que cause repugnancia o mala impresión. La urbanidad religiosa cuida lo pequeño porque en lo pequeño también se ama.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 222 de 2026. Conserva cubiertos y evita aplastar o causar mala impresión. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 232

Texto histórico · 1949

La ensalada debe servirse con la cuchara o con el tenedor que habrá en la ensaladera, teniendo cuidado de no hacerla resbalar de ésta a nuestro plato. Puede tomarse sola o con aquello que la costumbre autoriza, como el asado, etc.; pero no debemos deshacerla ni mezclarla con los otros alimentos; siempre debe comerse con el tenedor.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 27. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

La ensalada u otros alimentos que puedan resbalar o caer deben servirse y comerse con cuidado. No se debe recoger con los dedos aquello que corresponde tomar con cubierto. La delicadeza en la mesa protege la limpieza, la modestia y el respeto por quienes comparten el alimento.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 223 de 2026. Conserva cuidado, cubierto y limpieza. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 233

Texto histórico · 1949

Los postres de leche deben tomarse con la cuchara, siendo esta regla aun para aquellos que presenten alguna consistencia y podrían tomarse con el tenedor.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 27-28. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Los postres se tomarán con el cubierto correspondiente y con moderación. Si alguno requiere mayor cuidado, procédase sin prisa ni ostentación. La hermana debe evitar cualquier gesto de gula, preferencia marcada o deseo de escoger lo mejor para sí.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 224 de 2026. Conserva cubierto correspondiente y añade moderación. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 234

Texto histórico · 1949

Los entremeses, según sean, se toman con el cuchillo, tenedor o cuchara que se ponen en el platón en que se sirven; las aceitunas y los rabanitos se toman con la mano.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 28. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Los entremeses, aceitunas, rábanos u otros alimentos servidos para abrir o acompañar la comida se tomarán con sencillez y sin exceso. La hermana no debe dejarse llevar por el gusto, sino recibirlos con templanza y gratitud, como parte de una mesa pobre, ordenada y fraterna.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 225 de 2026. Conserva ejemplos y añade templanza. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 235

Texto histórico · 1949

Tortas con confituras, frutas, etc.: tomaremos con el tenedor uno de los pedazos que se nos presenten y lo pondremos en nuestro plato; después lo cortaremos en pedacitos, llevándolos a la boca con la mano, o, si hay tenedores de postres, emplearemos el que está a nuestra disposición.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 28. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Las tortas, confituras, frutas o alimentos semejantes se comerán con el cubierto que corresponda, evitando mancharse o producir desorden. Si algo debe partirse, hágase con calma y limpieza. La buena educación evita tanto la afectación como el descuido.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 226 de 2026. Conserva modo ordenado y limpio. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 236

Texto histórico · 1949

Hay quesos que se comen con cuchara; otros se extienden en cada pedacito de pan, como la mantequilla, y otros se parten en pedacitos con el cuchillo y se ponen sobre el pan.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 28. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Los quesos, mantequilla u otros alimentos que se extienden o se parten deben tomarse de modo conveniente y limpio. No se debe contaminar la fuente común ni dejar restos desagradables. El cuidado de lo común es una expresión concreta de pobreza responsable y caridad fraterna.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 227 de 2026. Conserva queso, mantequilla y no contaminar la fuente. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 237

Texto histórico · 1949

Para tomar la fruta se emplearán los dedos o la cuchara, pero no el cuchillo.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 28. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

La fruta se comerá según su clase y presentación, usando cubiertos o los dedos cuando sea apropiado. En todo caso, hágase con limpieza, sin desperdiciar y sin manchar mantel, plato o manos. La sencillez no dispensa del cuidado.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 228 de 2026. Conserva elección según clase y presentación, con mayor flexibilidad. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 238

Texto histórico · 1949

Se toman con cuchara las fresas, frambuesas, grosellas en racimo; cuando están limpias estas frutas, sin aderezo, se toman con los dedos.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 28. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Las frutas pequeñas o delicadas se tomarán con el utensilio o modo más adecuado, según estén limpias y preparadas. La hermana evitará gestos bruscos, ruido o descuido. También en lo agradable debe conservarse sobriedad.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 229 de 2026. Generaliza a frutas pequeñas o delicadas y utensilio adecuado. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 239

Texto histórico · 1949

Los gajos de nuez verde se toman con los dedos, se les quita la parte que no puede comerse y se llevan a la boca de la misma manera.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 28. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Los gajos de fruta se tomarán con discreción, retirando lo que no se come sin causar molestia. Nunca debe hacerse con prisa, ruido o desorden. La mesa es escuela de dominio propio, y cada alimento puede ser recibido como don.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 230 de 2026. Generaliza a gajos de fruta y retiro discreto. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 240

Texto histórico · 1949

Las manzanas y peras se dividen a lo largo en cuatro partes; después se limpia cada parte en su longitud y se corta con el cuchillo en pedacitos que puedan llevarse a la boca con la mano o con el tenedor de postres. Debe evitarse en estas frutas cortarlas. Mientras comemos una parte de la fruta no debemos poner la otra sobre el mantel; esto sólo se hace con el pan.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 28. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Las manzanas, peras u otras frutas semejantes deben partirse y comerse con limpieza, sin dejar residuos innecesarios ni poner partes mordidas sobre el mantel. Si no se termina una fruta, se procederá con discreción y sentido de orden.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 231 de 2026. Conserva corte limpio, residuos y discreción si no se termina. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 241

Texto histórico · 1949

Los melocotones se cortan y se pelan como las manzanas, se espolvorean en azúcar y se comen con cuchara o tenedor.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 28. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Los duraznos y frutas parecidas se comerán con cuidado, evitando mancharse o ensuciar el plato. Si se requiere cuchillo o cuchara, úsese con naturalidad. La hermana debe preferir siempre el modo más limpio, sencillo y prudente.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 232 de 2026. Actualiza a duraznos y frutas parecidas; conserva limpieza y cubierto. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 242

Texto histórico · 1949

Para tomar los higos se toman por el pezón con la mano izquierda, se abren con el cuchillo en cuatro partes longitudinales, de modo que queden unidas en la parte inferior; se quita la piel de cada parte con el cuchillo y se toman con los labios.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 28-29. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Los higos u otras frutas de pulpa delicada se tomarán con sobriedad, evitando ensuciarse los dedos o dejar restos desagradables. El buen modo de comer no busca refinamiento mundano, sino respeto, limpieza y caridad.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 233 de 2026. Conserva la fruta y reemplaza el procedimiento por limpieza y sobriedad. Conservar aplicación actual.
Parte III · Capítulo V

Artículo 243

Texto histórico · 1949

Las cerezas se toman por el mango o pezón y se llevan a la boca una por una; se recibe el hueso con la derecha y se deja en el plato.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 29. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Las cerezas y frutas pequeñas se comerán con discreción, dejando huesos o semillas en el lugar debido. Nunca se escupan ni se dejen sobre la mesa de modo desagradable. El cuidado de estos detalles preserva la limpieza común.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 234 de 2026. Conserva modo discreto de retirar huesos o semillas. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 244

Texto histórico · 1949

La naranja se puede comer de diferentes maneras, siendo la más sencilla la de cortarla como las peras y pelar enseguida cada parte y comerla.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 29. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

La naranja y frutas semejantes pueden comerse de distintas maneras, eligiendo siempre la más sencilla, limpia y conveniente. La hermana evitará hacer de la mesa un espectáculo de habilidad o torpeza, y procurará no causar incomodidad a las demás.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 235 de 2026. Conserva variedad de métodos y preferencia por el más limpio. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 245

Texto histórico · 1949

Las uvas no se tomarán directamente con los dientes, sino que se separarán los granitos con la mano.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 29. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Las uvas no deben comerse de modo descuidado ni separarse con los dientes cuando esto resulte impropio. Tómense con los dedos, retirando lo necesario con limpieza. La templanza ayuda a que aun lo agradable no se vuelva ocasión de desorden.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 236 de 2026. Conserva literalmente el núcleo con lenguaje actual. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 246

Texto histórico · 1949

Las avellanas, nueces y almendras, si no hay cascanueces para partirlas, se empleará el cuchillo, pero nunca se partirán con los dientes, pues además de ser peligroso es feísimo gusto.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 29. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Las avellanas, nueces, almendras u otros frutos secos se comerán con cuidado, sin partirlos con los dientes si hay otro medio conveniente. Debe evitarse todo riesgo, ruido excesivo o falta de delicadeza. La salud y el decoro también pertenecen a la urbanidad.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 237 de 2026. Conserva seguridad, ruido y delicadeza. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 247

Texto histórico · 1949

Frutas cocidas: compuestas en almíbar, estos postres se toman con la cuchara de la fuente en que se sirven. Para comer las peras y manzanas cocidas se emplea la cucharita o el tenedor. Las compotas se comen con la cuchara ordinaria o la cucharita; esta última se usa siempre en las frutas en almíbar.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 29. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Las frutas cocidas, en almíbar, mermeladas o postres semejantes se tomarán con cuchara o cubierto adecuado, sin mezclar indebidamente ni manchar. La hermana procederá con sencillez, gratitud y limpieza, recordando que nada de la mesa debe desperdiciarse.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 238 de 2026. Conserva cubiertos y amplía a mermeladas y no desperdicio. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 248

Texto histórico · 1949

Las frutas secas se comen tomándolas con la mano.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 29. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Las frutas secas se comen ordinariamente con la mano, si así conviene, cuidando siempre la limpieza y la moderación. No se debe tomar más de lo necesario ni hacer acopio para gusto personal. La pobreza franciscana educa en gratitud y justa medida.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 239 de 2026. Conserva la regla y añade moderación. Conservar.
Parte III · Capítulo V

Artículo 249

Texto histórico · 1949

Cada una se pone azúcar en el café, que se tomará con las tenacillas o con una cucharita. El café debe servirlo alguno de la familia. Se le revuelve un poco con la cucharita para que se le deshaga el azúcar y para acelerar el enfriamiento del café, si está demasiado caliente. Hecho esto lo tomaremos con la misma taza, nunca con el platillo, en el cual no lo hemos de derramar ni aun para que se enfríe.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 29. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026 · PROPUESTA EDITORIAL

El café, el té y otras bebidas se servirán con limpieza, moderación y atención a las preferencias y necesidades de salud. Se evitará beber del platillo, producir ruidos, derramar la bebida para enfriarla o manipular el azúcar y los utensilios de modo antihigiénico.

Nota crítica · Omitido en 2026. Sin artículo equivalente en 2026. Conservar solo en la capa histórica.
Parte III · Capítulo V

Artículo 250

Texto histórico · 1949

El cubierto se compone de los objetos siguientes: un solo plato plano; a veces se sobrepone un plato sopero, pero es mejor ponerlo en el extremo de la mesa cuando van a pasarse servidos los platos; una servilleta plegada, no como está en el aparador, sino con cierta elegancia, poniendo sobre ella un panecillo; un cuchillo a la derecha, un tenedor a la izquierda y la cuchara sobrepuesta que cubra al tenedor; una o más copas que se ponen delante del plato, un poco a la derecha.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 29-30. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

El cubierto y los objetos de la mesa deben colocarse con orden, sencillez y buen gusto. El plato, la servilleta, la cuchara, el cuchillo, el tenedor y el vaso deben estar dispuestos de manera limpia y funcional. El orden de la mesa favorece la paz, evita molestias y expresa respeto por la fraternidad.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 240 de 2026. Conserva orden y elementos, con disposición funcional y no rígida. Conservar.
Fin del Capítulo V

Parte III · Deberes de la religiosa para consigo misma

Con el artículo 250 concluye «Del refectorio». El Manual continúa con el Capítulo VI: «De la compostura exterior».

← Capítulo IV De la ociosidad y del trabajo
Capítulo VI → De la compostura exterior

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