Featured Posts

Venerable Madre Humilde

Ruega por nosotros.

Frase 2

Todo para la gloria de Dios.

Lema, legado

Pobreza, Amor y sacrificio.

Oración, Sacrificio y Acción Apostólica.

Frase fuerte que incluso quedó en el himno congregacional.

Don de gobierno.

Decía: El gobierno de las comunidades es el arte de las artes.

Virtud, ciencia y fe

Lema que fue acogido por los centros educativos de centro américa

Madre Humilde.

Ruega por nosotros

Paz y Bien

y santa alegría también.

Manual de Urbanidad Religiosa – Parte III – Capítulo VI

Venerable Madre Humilde del Niño Jesús

Manual de Urbanidad Religiosa

Parte III · Capítulo VI
De la compostura exterior
Edición maestra en español · Texto histórico de 1949 · Aplicación 2026 · Nota crítica
Presentación editorial. Este capítulo se ocupa de la compostura exterior: gestos, postura, mirada, semblante, modo de caminar, comportamiento en escaleras y trato en las oficinas de la casa. La lectura conjunta del texto histórico y de la aplicación de 2026 permite conservar su intención formativa sin convertir diferencias corporales, culturales o de salud en juicios morales.

CRITERIO TRANSVERSAL DE 2026

Las orientaciones sobre postura, mirada, movimientos y expresión se aplicarán según la edad, el dolor, la discapacidad, la neurodivergencia, la cultura y la condición de salud. La modestia favorece el respeto; no uniforma los cuerpos ni convierte una diferencia corporal en defecto moral.

Frase síntesis de la Tercera Parte

«El cuidado de sí no encierra a la hermana en sí misma: dispone el cuerpo, el tiempo y el corazón para servir con libertad, sobriedad y caridad.»

AZUL · Texto histórico 1949
VINO · Aplicación 2026
DORADO · Nota crítica

Artículos del Capítulo VI

Parte III · Capítulo VI

Artículo 251

Texto histórico · 1949

Nada tan propio en una religiosa como conservar siempre en su exterior una compostura grave, honesta y agradable, indicio característico de su estado. San Bernardo pondera las ventajas de esta actitud exterior diciendo que es compañía inseparable de la sobriedad y moderación exterior, puerta segura de la pureza, ornamento del pudor, freno de la ira y demás apetitos desordenados y enemigos de la venganza.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 30. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Nada es tan propio de una hermana consagrada como conservar una compostura exterior circunspecta, honesta y agradable, conforme a su vocación. Esta modestia no es rigidez ni apariencia, sino expresión visible de sobriedad, dominio de sí, pureza de intención y respeto a Dios, a las hermanas y a todas las personas.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 241 de 2026. Conserva el núcleo y la presenta como sobriedad, dominio de sí y respeto. Conservar.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 252

Texto histórico · 1949

Según el Seráfico Doctor, esta compostura exterior ha de procurarse siempre y en todas las cosas: en la comida y en el vestido, en el sueño y en la vigilia, en el trabajo y en el descanso; ha de resplandecer también en la conversación y en el silencio, en la tristeza y en la alegría, según lo exijan las circunstancias y la recta razón.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 30. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Esta compostura debe procurarse siempre y en toda circunstancia: en la comida y en el vestido, en el sueño y en la vigilia, en el trabajo y en el descanso, en la conversación y en el silencio, en la tristeza y en la alegría. La hermana HFIC está llamada a manifestar en todo momento el espíritu de Cristo pobre y humilde.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 242 de 2026. Conserva íntegramente la enumeración y la vincula con Cristo. Conservar.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 253

Texto histórico · 1949

Si queremos adquirir esta modesta actitud para fomentar y conservar las virtudes religiosas, es preciso emplear algunos medios, siendo el principal la oración frecuente y fervorosa. Debemos además evitar todas las palabras ociosas y menos honestas, huyendo de aquellas que las prefieran, porque escrito está: «Las conversaciones livianas corrompen algunas costumbres». De igual modo se han de evitar los juegos de manos, especialmente entre las jóvenes, y las compañías de las que aman la ociosidad, pues estas cosas conducen insensiblemente a la disipación, a la ligereza en el carácter o a las chocanterías, vicios opuestos a la moderación y apacible sobriedad, patrimonio de toda religiosa bien educada.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 30-31. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Para adquirir esta actitud modesta conviene acudir a la oración frecuente y fervorosa, y evitar palabras, juegos, compañías o distracciones que lleven a la ligereza. La alegría franciscana no es disipación; es paz sencilla del alma que sabe descansar sin perder la caridad, el recogimiento ni el respeto.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 243 de 2026. Conserva medios y distingue alegría franciscana de disipación. Conservar.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 254

Texto histórico · 1949

Es contraria a la compostura exterior la presunción, pues san Bernardo nos dejó su retrato diciendo «que el presuntuoso procurará ocupar el lugar más honroso; es el primero que da su parecer en las reuniones, presentándose en ellas sin ser llamado; entrométese en todo, aun cuando no sea de su incumbencia; introduce la confusión en lo que está ordenado y deshace lo que está hecho». A lo cual puede añadirse que se juzga despreciado si no ocupa un lugar eminente y se avergüenza de tratar con los humildes y sencillos, con quienes Dios tiene sus más íntimas comunicaciones.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 31. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Es contraria a la modestia la presunción: querer ocupar siempre el primer lugar, imponer el propio parecer, entrometerse en todo, buscar ser vista o sentirse despreciada cuando no se recibe una distinción. La hermana humilde sabe ocupar su lugar con sencillez, sin despreciar a nadie y sin buscar honores.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 244 de 2026. Conserva todas las manifestaciones principales con lenguaje actual. Conservar.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 255

Texto histórico · 1949

Para que el porte sea de verdadero religioso, hemos de atender a los gestos y movimientos del cuerpo y al modo de andar. En cuanto a lo primero, debe atenderse que cada miembro desempeña su oficio respectivamente. De aquí que sean acciones reprensibles mover la cabeza cuando se está hablando; agitar los brazos o ponerlos en jarras; llevarse la mano a la barba, a la boca y a la frente; apoyarse sobre un pie cuando se está parada, o aplicarlo por su planta a la pared, doblando la rodilla; reclinar perezosamente el hombro o espalda a la misma pared; juguetear con las manos o ponerlas en los hombros de las demás; restregarlas continuamente; llevarlas a los cabellos o a los ojos; dar vueltas a las tijeras, llaveros o con la cuerda o corona; tener los brazos y manos en continuo movimiento; golpearse las piernas; tomar del brazo a la persona con quien hablamos; sacudirla con fuerza; coger los botones o adornos del vestido; jugar con los dijes, cadenas, etc., que pueda traer; crujir los dedos, ya retorciéndolos, ya golpeándolos unos con otros; tamborilear y hacer cualquier ruido, ya sea con las manos o con los pies; hacer como si se tocara el piano sobre la mesa. Mas como algunas veces para dar expresión a lo que se dice es preciso hacer uso de ademanes, ha de ser en la forma conveniente.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 31-32. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Para que el porte sea verdaderamente religioso, la hermana debe cuidar los gestos, movimientos del cuerpo y modo de andar. Evítese todo movimiento brusco, inquieto, afectado o desordenado: jugar con las manos, tocar continuamente objetos, hacer ruidos innecesarios, golpear los pies, mover brazos o cabeza sin necesidad, o adoptar posturas que llamen la atención. Los ademanes, cuando sean necesarios, deben ser naturales, sobrios y oportunos.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 245 de 2026. Condensa movimientos bruscos, juegos, ruidos y posturas llamativas. Añadir excepciones por salud o discapacidad.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 256

Texto histórico · 1949

Al estar de pie han de estar los pies uno frente al otro, y no como en disposición de marchar. La distancia de los pies debe ser corta, como lo exige la modestia. Cuando estamos delante de otra persona, debemos permanecer con los brazos cruzados, mayormente si es superior a nosotras. Al andar, si se llevan los brazos caídos, no deben balancearse a manera de aspas, sino que se llevarán cruzados.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 32. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Al estar de pie o caminar, la hermana debe guardar postura digna, sencilla y natural. No conviene balancearse, apoyarse con descuido, cruzarse de modo impropio ni adoptar actitudes de cansancio ostentoso o abandono. La modestia del cuerpo ayuda a conservar el recogimiento del alma y el respeto debido a quienes la rodean.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 246 de 2026. Generaliza a postura digna y natural, sin reglas rígidas ni jerarquía corporal. Actualización pertinente.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 257

Texto histórico · 1949

La expresión del rostro es la parte más importante de la apostura. Siendo el rostro un reflejo del alma, en él se marcan con increíble exactitud todas las pasiones y los afectos interiores del alma. Por eso en el semblante aparecen como en un espejo la alegría, la tristeza, el amor, el odio, el abatimiento, la ira, etc. Por consiguiente, guardémonos de esas contorsiones y gestos a que nos habituamos con frecuencia sin darnos cuenta.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 32. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

El rostro es una parte muy importante de la compostura, porque refleja con facilidad lo que vive el corazón. En él pueden aparecer alegría, tristeza, enojo, cansancio, disgusto o paz. Por eso, la hermana debe cuidar su semblante, no para fingir, sino para no descargar sobre las demás sus pasiones, impaciencias o contrariedades.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 247 de 2026. Conserva relación rostro-corazón y pide no descargar impaciencias. No exigir enmascaramiento emocional.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 258

Texto histórico · 1949

Habitualmente debe aparecer nuestro semblante dulce, bondadoso, tranquilo, modesto y serio. Si nos hallamos nosotras entre personas que estén satisfechas por un suceso feliz, nuestro semblante debe tomar la expresión de placer; observemos una conducta opuesta si nos hallamos entre personas que estén abatidas por el dolor.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 32. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Habitualmente conviene que el semblante de la hermana sea dulce, bondadoso, sereno, modesto y serio sin dureza. Si está con personas alegres por algún bien recibido, participe con discreta alegría; si está con personas afligidas, adopte una actitud compasiva y respetuosa. La caridad sabe adaptar el rostro al dolor o al gozo del prójimo.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 248 de 2026. Conserva íntegramente la adaptación caritativa. Conservar.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 259

Texto histórico · 1949

Nuestros movimientos no han de traspasar los límites de la honestidad y prudencia; por ejemplo, a veces es lícito reírse, pero nunca debe hacerse a carcajadas ni abriendo desmesuradamente la boca. Debemos procurar no arrugar la frente, pues esto comunica a la fisonomía aire de tristeza, severidad, disgusto o preocupación, que jamás debe aparecer en las relaciones sociales.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 32-33. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Los movimientos corporales no deben pasar los límites de la honestidad y la prudencia. Es lícito reír sanamente, pero no con carcajadas desmedidas, gestos exagerados o actitudes que rebajen la dignidad religiosa. También conviene evitar fruncir el rostro de modo habitual, pues puede comunicar severidad, disgusto o preocupación innecesaria.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 249 de 2026. Conserva honestidad, prudencia y expresión no exagerada. Conservar.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 260

Texto histórico · 1949

Conviene que los ojos expresen modestia, benevolencia y dulzura. Podemos mirar algunos objetos o personas, a condición de no fijar en éstos la vista como si quisieran adivinar sus más íntimos pensamientos; no mirar de reojo, pues puede constituir esto una grosería, lo mismo que hacer guiños con los ojos para burlarse de los presentes. Sin embargo, hay ocasiones en que podríamos dirigir la mirada a quienes nos hablan, sobre todo si es superior, por ser éste un acto de atención respetuosa, con tal empero de que no se haga con insistencia. Tampoco hay que tenerlos siempre bajos, pues pareceríamos demasiado orgullosas o gravemente turbadas.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 33. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Los ojos deben expresar modestia, benevolencia y dulzura. La hermana puede mirar a quien le habla como signo de atención respetuosa, pero sin fijar la mirada con insistencia ni curiosidad. Evítese mirar de reojo, hacer señas con los ojos, usar la mirada para burlarse o parecer altiva, esquiva o fingida.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 250 de 2026. Conserva benevolencia, atención y rechazo de mirada invasiva o burlona. Conservar con inclusión cultural.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 261

Texto histórico · 1949

Por último, jamás debemos tratar de evitar encontrarnos con la mirada del interlocutor; se nos podría tildar de hipócritas o fingidas. Todas desconfían de aquellas que nunca ven a la cara.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 33. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

La mirada será respetuosa y atenta, sin fijarse de manera invasiva ni exigir contacto visual constante. Se tendrán en cuenta la cultura, la salud, la neurodivergencia y la comodidad legítima de cada persona. No debe inferirse falta de sinceridad o de educación a partir de un solo gesto.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 251 de 2026. Conserva la exhortación, aunque suaviza el juicio a falta de sinceridad o temor. Eliminar inferencias morales por contacto visual.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 262

Texto histórico · 1949

Otra de las cosas a que debe atenderse para guardar la compostura exterior es la manera de andar, en la cual hay que evitar la demasiada precipitación y la excesiva lentitud. Es impropio de la gravedad religiosa ir corriendo o dando saltos por los corredores, escaleras y demás dependencias de la casa, taconeando o produciendo mucho ruido con los pies, sobre todo en las horas de silencio y cuando las religiosas están entregadas al descanso. Con el mismo empeño se evitará la lentitud que indica indolencia, la cual se manifiesta con andar arrastrando perezosamente los pies, ladeándolos hacia adentro o hacia fuera, rozando uno con otro los talones, vicios todos intolerables en las jóvenes y que han de evitar cuando no quieran merecer el dictado de poco juiciosas.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 33-34. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

En el modo de andar se debe evitar tanto la precipitación como la lentitud exagerada. No conviene correr, saltar, taconear, arrastrar los pies o hacer ruido en corredores, escaleras y dependencias de la casa, especialmente en horas de silencio o descanso. El paso de una hermana debe ser sencillo, prudente y respetuoso.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 252 de 2026. Conserva todos los principios principales y el respeto al silencio. Conservar.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 263

Texto histórico · 1949

Entre otros defectos apuntaremos algunos de que han de huir las religiosas amantes de la urbanidad: el mover constantemente la cabeza a uno y otro lado, y el volverla con curiosidad impertinente cuando se oye algún ruido o palabra, especialmente cuando estamos en la capilla; llevarla erguida, inflexiblemente recta, es indicio de altanería y soberbia, como, por el contrario, inclinarla con exceso o llevarla unida por la parte inferior indica dejadez, abandono o hipocresía, o cuando menos un carácter poco franco y reservado por demás.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 34. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Deben evitarse también movimientos curiosos o impertinentes: volver la cabeza a cada ruido, mirar con ansiedad lo que ocurre alrededor, llevar la cabeza demasiado erguida con aire de soberbia o inclinarla con exceso hasta parecer afectada. La postura exterior debe expresar humildad franca, no altivez ni falsa modestia.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 253 de 2026. Conserva curiosidad, altivez y falsa modestia con lenguaje más prudente. Conservar.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 264

Texto histórico · 1949

Los brazos al andar no deben llevarse caídos, sino colocarse convenientemente.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 34. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Los brazos y las manos deben colocarse convenientemente al caminar, estar de pie o conversar. No deben llevarse caídos con abandono, moverse sin necesidad ni ocuparse en juegos inútiles. La compostura de las manos también manifiesta dominio propio, serenidad y buena educación.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 254 de 2026. Conserva brazos y manos serenos, sin abandono ni juegos. Conservar.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 265

Texto histórico · 1949

La costumbre de llevar muy cerrados los labios hasta el exceso revela un genio nada expansivo y taciturno, y siempre abiertos sólo es propio de personas rústicas y necias.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 34. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

La expresión de los labios debe ser natural y modesta. No conviene mantenerlos cerrados con dureza, como si hubiera enojo o taciturnidad, ni tenerlos abiertos con descuido. La sencillez del rostro ayuda a una presencia amable, serena y fraterna.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 255 de 2026. Conserva naturalidad, pero elimina calificativos ofensivos. Buena actualización.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 266

Texto histórico · 1949

El modo de sentarse ha de ser tal que se forme un ángulo recto en la rodilla. No se ha de unir la punta de los pies separando los talones; al contrario, aproximarse los talones, separando un poco las puntas. Por ningún motivo han de cruzarse una pierna con otra, ni menos en la capilla ni en la presencia de un superior. No es permitido apoyar el codo en el brazo de la silla, sosteniendo la cabeza con la mano. Tampoco se ha de apoyar el codo en las rodillas, poniendo en la palma de las manos las mandíbulas. Se evitará hacer bailar la silla propia, ya apoyándola en una pata, ya en la otra, o servirse de ella como de columpio para mecerse. No se pondrán los pies en los travesaños de la silla propia o en la de la otra. La distancia de una rodilla a la otra debe ser corta, pues de lo contrario se faltará al decoro de nuestro sexo; tampoco se han de tener rigurosamente apretadas. Ni se han de cruzar los pies, poniendo uno sobre otro, menos estando en la capilla.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 34-35. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Al sentarse, la hermana debe hacerlo con decoro, modestia y naturalidad. Evite cruzar las piernas de modo impropio, recostarse con abandono, sostener la cabeza con la mano, balancearse en la silla, apoyar los pies donde no corresponde o adoptar posturas descuidadas, especialmente en la capilla, en reuniones, ante superioras o en presencia de otras personas.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 256 de 2026. Conserva decoro y evita posturas descuidadas, pero elimina rigidez y juicio sexista. Añadir edad, dolor y discapacidad.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 267

Texto histórico · 1949

No sólo en los claustros y dependencias del convento, sino también en las escaleras hay que guardar ciertas reglas prescritas por la buena educación —nótese ante todo que no deben subirse los peldaños de dos en dos, ni bajarse corriendo o saltando mucho a la vez—. En las escaleras el lugar preferente es el de la barandilla o pasamanos, el cual por lo mismo habrá de cederse siempre a la persona más digna. Cuando dos personas iguales en dignidad se encuentran en dirección opuesta, el pasamanos corresponde a la que baja; al subir la escalera con un superior, se le cederá la barandilla y el inferior procurará ir un poco más atrás, pudiendo sólo adelantarse cuando fuere necesario llamar a alguna puerta o para abrir. En caso de encontrarse con cualquier persona respetable, se le dejará paso libre, retrocediendo si fuere necesario al descanso más inmediato. Exige también la urbanidad que al subir o bajar la escalera se salude a toda persona, sea o no conocida; y cuando aquélla estuviese a oscuras, deberá pronunciarse alguna palabra indicándole que puede pasar u otra expresión semejante, con objeto de alejar todo recelo e indicar el sitio que se ocupa para evitar cualquier tropiezo.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 35. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

En escaleras, corredores y dependencias de la casa deben observarse reglas de buena educación y seguridad. No se subirá ni bajará corriendo, saltando o en tropel; se cederá el paso a quien corresponda, especialmente a las hermanas mayores, enfermas o con alguna dificultad. Si el lugar está oscuro, conviene hablar con respeto para evitar tropiezos o sobresaltos.

Nota crítica · Parcial. Correspondencia: artículo 257 de 2026. Conserva seguridad, paso y aviso, y prioriza mayores, enfermas o personas con dificultad. Buena actualización.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 268

Texto histórico · 1949

Hablando ahora de las oficinas de la casa, téngase como principio general que nunca deben llevar las religiosas a seglares a las oficinas sin permiso de las respectivas superioras. En caso de ser así, se debe evitar que permanezcan más tiempo del necesario, pues sería obstáculo para el cumplimiento de sus obligaciones.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 35. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

En las oficinas de la casa no deben introducirse personas ajenas sin permiso de la superiora o de la encargada correspondiente. Si por necesidad entran personas externas, se procurará que permanezcan solo el tiempo necesario, cuidando el orden, la privacidad, la seguridad y el cumplimiento de los servicios propios de la fraternidad.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 258 de 2026. Conserva permiso, tiempo necesario y añade privacidad y seguridad. Conservar.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 269

Texto histórico · 1949

Asimismo ninguna religiosa frecuentará las oficinas sin justa causa y con licencia, además, de la superiora y de la respectiva encargada. Al entrar en ella no debe omitir la costumbre que hay entre nosotras de saludar: «Alabado sea Nuestro Señor Jesucristo». «Por siempre»; y luego, con breves y respetuosas palabras, manifestándole a la encargada de la oficina el objeto que lleva. Se reputa por falta digna de reprensión acercarse tanto a las mesas y escritorios que se puedan leer fácilmente los papeles que en ellos se encuentren, como también echar mano a los libros y demás cosas expuestas a la vista, sin consentimiento expreso de la encargada de la oficina. En todas las oficinas, pero especialmente en la portería, se evitará levantar demasiado la voz y mucho más entablar discusiones. Despachado el asunto, no se retirará la religiosa sin repetir el saludo, teniendo cuidado además de cerrar la puerta suavemente.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF pp. 35-36. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Ninguna hermana debe frecuentar las oficinas sin causa justa y sin la debida autorización. Al entrar, saludará con respeto, manifestará brevemente el motivo de su visita y evitará acercarse a escritorios, documentos, libros, archivos, pantallas o materiales que no le corresponden. La discreción en las oficinas protege la confianza, la privacidad y el buen orden administrativo.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 259 de 2026. Conserva todos los núcleos y amplía la reserva a archivos y pantallas. Muy lograda.
Parte III · Capítulo VI

Artículo 270

Texto histórico · 1949

Por consiguiente, las oficiales deberán responder al saludo de la persona que entrare; si ésta fuera la superiora, la maestra u otra religiosa respetable, se levantarán y no se sentarán hasta que se les indique. La encargada de la oficina atenderá con afabilidad y agrado al encargo y satisfará la petición que se le hiciere, si le es posible; y en caso de que se vea precisada a dar negativa, lo hará manifestando la pena de no poder satisfacer en aquella ocasión, siempre con buenas formas. Cuando las mencionadas personas respetables se retiren de la oficina, la que está al frente de ella las acompañará hasta la puerta, franqueándosela para que pasen, en tanto que las demás oficialas, si las hubiere, se pondrán de pie y todas harán ligera y cortés inclinación de cabeza.

Fuente primaria: Manual de Urbanidad, 1949, Tercera Parte, PDF p. 36. Transcripción normalizada en ortografía, acentuación y puntuación.

APLICACIÓN 2026

Las encargadas de las oficinas deben recibir con afabilidad y respeto a quien llegue, responder al saludo, atender el asunto con diligencia y satisfacer la petición cuando sea posible. Si deben negar algo, lo harán con buenas formas. Cuando se retire una persona de respeto, la acompañarán con cortesía, conservando en todo momento un trato digno, sobrio y fraterno.

Nota crítica · Fiel. Correspondencia: artículo 260 de 2026. Conserva afabilidad, diligencia, negativa cortés y acompañamiento. Conservar.
Fin del Capítulo VI

Parte III · Deberes de la religiosa para consigo misma

Con el artículo 270 concluye «De la compostura exterior» y termina la Tercera Parte del Manual de Urbanidad Religiosa.

Parte III completada · Artículos 144–270

La Tercera Parte ha recorrido la disciplina regular, el dormitorio, el aseo personal y de la casa, el trabajo, el refectorio y la compostura exterior. El itinerario continúa con la Cuarta Parte: «Deberes de la religiosa para con las demás».

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Revista MUMAPH para que funcione HTML

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Fanpage

Madre Humilde
del Niño Jesús
Síguenos en Facebook y mira nuestras últimas publicaciones
Ver página en Facebook
Contenido actualizado directamente desde Facebook